El socio nuevo se pierde
Entra, mira la sala, no se atreve a preguntar y acaba haciendo cinta media hora. A las seis semanas no renueva y nadie en el centro sabe exactamente por qué.
Escanean la máquina que tienen delante y el ejercicio se añade solo a su entreno. Tú ves quién viene, quién ha dejado de venir y qué equipamiento se usa de verdad.

m7kq2xr4bdLa mayoría de las bajas se cocinan en las primeras semanas: alguien entra en la sala, no sabe usar la mitad de las máquinas, repite siempre el mismo circuito, no ve progreso y desaparece. No es un problema de instalaciones. Es un problema de acompañamiento, y no se resuelve contratando más entrenadores.
Entra, mira la sala, no se atreve a preguntar y acaba haciendo cinta media hora. A las seis semanas no renueva y nadie en el centro sabe exactamente por qué.
Sin registro, la mejora existe pero es invisible. Y lo que no se ve, no fideliza. El socio que puede enseñar su evolución en el móvil renueva sin pensarlo.
Si tu oferta es la misma que la del gimnasio de al lado, la conversación acaba siempre en la cuota. Una app propia cambia la comparación de terreno.
Tótem se licencia a un único centro por zona. Mientras el contrato esté vigente, ningún gimnasio de tu área puede contratarla. No vendemos una herramienta: vendemos una ventaja que tu competencia no va a poder igualar comprando lo mismo.
La zona se delimita en el contrato: radio de 3 km en municipios de más de 50.000 habitantes, municipio completo en los demás. Es el área real de captación de un gimnasio, no una superficie inventada. Incluida en el plan Premium; disponible en Esencial y Pro por 79 €/mes.
Requiere modalidad de pago anual y un mínimo de 100 socios activos. Si el contrato decae, la zona vuelve a quedar libre.
Las demás apps de gimnasio son un carné digital y una lista de clases: se instalan una vez y se olvidan. Esta se abre delante de la máquina, que es donde está la duda.
Cada máquina lleva su código pegado. El socio apunta con el móvil y el ejercicio entra solo en el entreno que está haciendo. Sin buscar en ninguna lista.
Además del QR, cada máquina puede llevar una etiqueta NFC. Al acercar el móvil se abre su ficha —para qué sirve y cómo se usa—, sin cuenta y sin instalar nada.
Kilos movidos y peso máximo por movimiento, semana a semana. El socio ve en una pantalla lo que antes solo intuía.
Un ranking propio de tu gimnasio. Los récords personales se convierten en conversación en la sala y en motivo para volver.
Cada máquina con su vídeo grabado en tu sala, para qué sirve y qué músculos trabaja. Nadie vuelve a usar mal una máquina por no preguntar.
Arman la rutina por sesiones, se la asignan a sus atletas y ven el volumen que mueve cada uno. Solo el de los suyos: los datos del resto no son suyos.
Calendario de actividades con plazas limitadas. El socio reserva desde el móvil y tú controlas el aforo real de cada sesión.
Tablón interno, avisos y retos. Deja de perseguir a tus socios por WhatsApp y por Instagram.
Tras una sesión con récord o al cumplir un objetivo, la app invita al socio a valorarte. Las reseñas llegan en el mejor momento posible.
Quién usa la app, qué máquinas se escanean, a qué horas se llena y quién lleva un mes sin aparecer. Esa última es la lista a la que merece la pena llamar.
El aislamiento lo impone la base de datos, no la pantalla: 150 comprobaciones automáticas lo verifican en cada cambio. Sin publicidad dentro y sin reventa de datos.
La app publicada con el nombre y el logotipo de tu gimnasio en App Store y Google Play está en desarrollo. Hoy, dentro de la app, tus socios ya ven el nombre, el logotipo y el color de tu centro.
Sabes lo que pagas cada mes, independientemente de las altas y bajas que tengas dentro del tramo. Sin comisiones por transacción y sin sorpresas en la factura.
Puesta en marcha: 790 € (pago único)
Puesta en marcha: 1.200 € (pago único)
Puesta en marcha: 1.200 € (pago único)
Contratando la anualidad completa pagas 10 mensualidades en lugar de 12. Es la fórmula que eligen la mayoría de los centros: menos papeleo, un solo cargo y un 17 % menos de coste.
La cuota de puesta en marcha no es un alta administrativa: es el trabajo de campo de convertir tu gimnasio concreto —tus máquinas, tus rutinas, tu equipo— en una app terminada. Se hace una sola vez y no vuelve a cobrarse nunca.
| Producción audiovisual Hasta 60 vídeos y sesión fotográfica | 900 € |
| Configuración y publicación en tiendas La publicación a nombre del centro, en desarrollo | 350 € |
| Carga de rutinas y contenido propio | 250 € |
| Formación del equipo 3 h presenciales y materiales | 200 € |
| Acompañamiento de lanzamiento | 150 € |
| Valor total del servicio | 1.850 € |
| Cuota de puesta en marcha | 1.200 € |
Puedes abonarla íntegra a la firma o fraccionarla en tres pagos: 400 € a la firma, 400 € en la entrega y 400 € a los 60 días. Sin recargo.
Desarrollo de funcionalidades exclusivas para el centro, integración con software de gestión o tornos ya instalados, y nuevas grabaciones por ampliación o renovación de maquinaria (25 € por máquina).
Voy a tu centro, escaneamos juntos tres de tus máquinas y ves la app funcionando con tu sala dentro. Quince minutos. Si no te enseña nada que no supieras, no hay nada que hablar.