Un protocolo de bienvenida que empieza en la app
La primera semana empieza el día que el socio crea su cuenta en la app con el código del centro, no el día que se apuntó al gimnasio. Quien se apunta en el mostrador y no se instala la app no la tiene. Ese día la app le deja una bienvenida en el buzón, y a partir de ahí la tarjeta y los avisos salen solos.
Si aparece en la lista un socio de siempre que se instaló la app tarde, lo marcas como «No es nuevo»: sale de la lista y de las cifras, deja de ver la tarjeta y de recibir los mensajes de la primera semana. No se puede deshacer.
Qué ve el socio nuevo cada día
Una tarjeta en la portada de la app le propone una cosa al día, según lo que ha hecho, no según el calendario. Sin nada anotado, «Tu primer entreno», con la sesión que le toca y un botón que la abre. Con algo anotado, lo hecho y lo siguiente: «Hecho: Empuje» y «Siguiente: Tracción».
La sesión sale de la rutina que tenga asignada o, si no tiene, de la rutina del centro de su nivel, que generas desde el panel con tu inventario. Si el centro no tiene una de su nivel, la tarjeta le propone escanear cualquier máquina. Y si no tiene rutina asignada ni ha dicho su nivel, se lo pregunta: sin nivel no se le propone ninguna.
El día 4 puede añadir, como mucho, una sugerencia: las clases a quien vino a desconectar o el reto a quien vino a competir, y solo si esa semana hay. El día 7, si consta algún entreno, el resumen. El día 8 la tarjeta desaparece sola.
Nunca le enseña un cero, un «día 3 de 7», un «todavía» ni un «no has venido».
Dos recordatorios como mucho, y sin reproches
Aparte de la bienvenida, los mensajes de la primera semana son dos como mucho. El día 3, si no consta ningún entreno: «Tu primer entreno, cuando te venga bien», con el primer ejercicio de la sesión que le toca, si hay una que proponerle. El día 7, si consta alguno, el resumen: los entrenos y los ejercicios distintos anotados en la app. Sin adjetivos.
Si el día 7 no consta nada, no hay resumen: «0 entrenos» en la primera semana es un marcador en contra. El recordatorio de rutina se calla esa semana, y el socio apaga estos avisos en su perfil con «Recordatorios para entrenar».
Socios nuevos: la lista de con quién hablar
En Socios, la vista «Recién llegados» enseña a quien llegó a la app en los últimos 14 días, con su nivel, qué busca y lo que consta en la app. Arriba, aparte, quien pasó su primera semana sin ningún entreno anotado. Sigue ahí hasta su día 14, y mientras la portada de tu panel te avisa. Si no hay nadie, no te enseña un cero.
Después de llamar, anotas «Hablado» o «No localizado». Dos botones y ningún campo de texto: en una casilla de notas se acaba apuntando una lesión, que es un dato de salud. Quién lo anotó y cuándo lo registra el sistema: nadie puede anotarlo a nombre de otro ni cambiarle la fecha.
Y la lista no dice nunca que alguien «no ha venido», sino que no consta ningún entreno en la app: no hay torno, y quien entrena sin apuntarlo también sale.
¿Sirven los mensajes? Todavía no lo sabemos
A uno de cada cinco socios nuevos, elegido al azar, no se le manda ningún mensaje de la primera semana: ni la bienvenida ni los recordatorios. La tarjeta sí la ve. Es la forma de saber si los mensajes sirven: un antes y un después mezcla su efecto con el de la temporada.
En Métricas ves tres cifras para cada grupo: algún entreno en la primera semana, dos días distintos con entreno en los primeros 14 y algún entreno entre el día 29 y el 56. Van en personas, «5 de 8», no en porcentajes. Solo cuentan quienes ya han cerrado esa ventana, y con menos de tres casos no hay cifra.
La app no le dice a nadie en qué grupo cae cada socio: ni a él, ni a ti en el panel. Hoy no tenemos ese resultado. Cada centro se compara solo con sus propios recién llegados, y la última cifra no cuenta a nadie hasta su día 56: tardará meses en haber una diferencia que signifique algo.