Socios en riesgo de baja: a quién llamar esta semana
El Radar de fugas ordena a tus socios de más a menos riesgo de pasar los próximos 28 días sin ningún entreno en la app. Arriba te pregunta a cuántos puedes llamar esta semana —10, 25, 50 o 100— y marca en la tabla dónde se acaban tus llamadas; lo de debajo queda para vigilar. No se corta por un porcentaje: se llama a los que caben.
Al lado de cada nombre van sus visitas de los últimos 28 días, los días desde su último entreno y qué hacer —una llamada, un mensaje o vigilar—, casi siempre con el motivo, sacado de sus propios números: puedes verlo y no estar de acuerdo. Una salvedad: el radar no aparta a quien acaba de llegar. Para esos está la vista de recién llegados, en Socios.
La pantalla dice de qué día son los datos, y si tienen más de diez días te avisa de que conviene recalcular. No lo recalculas tú: si pasa, es que el cálculo semanal no ha corrido.
Solo cuenta lo que consta en la app
Tótem no lee el torno. Para el radar, una visita es un día con algún entreno anotado en la app, y quien entrena sin abrirla es invisible. Que algo no conste no quiere decir que no haya venido.
El radar solo puntúa a quien tiene algún entreno en los últimos 28 días. En Socios, el recuento «En riesgo» cuenta a quien lleva más de 30 días sin entreno en la app o no ha anotado ninguno, incluidos los que ya están de baja en la ficha; aparta a quien llegó a la app hace menos de un mes sin entrenos.
Y no sustituye a tu programa de gestión: las cuotas y los accesos siguen donde están.
¿Socios que pagan y no vienen? Lo que la app puede decirte
En Métricas, la tarjeta «No consta que vengan» cuenta cuántos de tus socios con la ficha en activo llevan catorce días sin ningún entreno en la app. Siempre catorce, elijas el periodo que elijas. Tótem no sabe quién paga: sabe quién está en activo en la ficha.
Debajo va una segunda cifra: cuántos de ellos no tienen ni un entreno anotado en la app, nunca. Es la medida del propio sesgo. Si casi todos los que salen no han anotado nunca nada, seguramente tienes un problema de adopción, no de asistencia. La propia tarjeta lo avisa: quien viene a diario sin abrir la app sale en esa cuenta.
Qué hacer con la lista: la llamada la hace una persona
La lista es para ti. No hay ningún permiso en la base de datos que le enseñe al socio su riesgo, y es a propósito: decirle a alguien que crees que se va a ir es la forma más rápida de que se vaya. Lo que le llegue lo decides tú —una llamada, un mensaje de su entrenador—. Tótem no le manda nada del radar.
Si el socio se ha vinculado en Tótem con su entrenador —él teclea su código y el entrenador acepta—, su riesgo sale también en la cola de trabajo de ese entrenador, junto a los días desde su último entreno.
Cada lista se guarda con su fecha, las visitas y los días sin entreno de ese día y la versión del modelo. Las anteriores se conservan, para poder revisar más adelante si el aviso estuvo bien dado. Hoy no hay una pantalla que haga esa revisión, ni se anota a quién llamaste.
Lo que no te prometemos: el modelo aún no está validado
El riesgo lo calcula un modelo estadístico fuera del panel, una vez por semana; el panel solo lee el resultado. Ese modelo se ha entrenado con una población de laboratorio, socios simulados, y todavía no está validado con los datos de un gimnasio real. Por eso no te damos ninguna cifra de acierto.
La pantalla suma los porcentajes y te da cuántos de los que llamas se irían si nadie hace nada: tómalo como una estimación del modelo, no como un dato comprobado.
Además tiene que ordenar mejor que la regla más simple: por los días que cada socio lleva sin entreno en la app. Esa comparación todavía no se ha hecho con los datos de un gimnasio real. Por eso los datos crudos van siempre al lado del porcentaje: te dejan ver cuándo el modelo se equivoca.